La aplicación de ozono en el periodo perioperatorio puede utilizarse como complemento dentro de protocolos clínicos orientados a optimizar la cicatrización y el control biológico del entorno quirúrgico. Sus propiedades antimicrobianas y su uso en terapias regenerativas son ampliamente conocidos en distintos ámbitos de la odontología.
Integrado adecuadamente en el tratamiento, puede contribuir a favorecer las condiciones locales para la recuperación tisular y la regeneración, siempre dentro de una planificación clínica individualizada y basada en la evidencia disponible.
